Inversión Cobra Roll


co-curated with Renan Araujo

Roser Corella + David Bestué
Noela Covelo Velasco + Víctor Ruiz Colomer
Luiza Crosman + Maíra Dietrich
Mònica Planes + Àlex Palacín
Davi Pontes + Wallace Ferreira
Ilya + Emilia Kabakov

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Inéditos 2024
La Casa Encendida, Madrid







 
There are currently around fifty Boomerang rollercoasters in operation around the world, not counting the attraction that in 1990 came to Barcelona with the promise of renovating the already decaying Montjuïc amusement park during a period of major urban development in the city for the 1992 Olympic Games.

After eight years of spinning on the top of Montjuïc, Boomerang was sold to the Six Flags Park in New Orleans. It was dismantled in Europe and rebuilt in America, where i t was renamed Zydeco Scream in reference to a creole music genre featuring the accordion.

In 2005 its operation was again interrupted by a time of crisis. The screams that had hitherto echoed from its rails were replaced by silence and the long queues by the vegetation growing between its structures. Part of its body was submerged in water and the other part stretched towards the sky. Its robust and curvaceous body-machine had been easily defeated by the circular dance of Hurricane Katrina. The animals, whose movements had been translated into mechanical impulses in the attractions—octopuses, frogs, horses—acquired flesh, muscle and venom.

Collapse, which in an amusement park is only a symbolic image associated with the idea of thrilling excitement, reclaimed its place in the realm of reality. Inversions, previously restricted to vertiginous machines, would now be driven by atmospheric forces.

Cobra Roll Inversion is an exhibition organized around the notions of vertigo, torsion and decadence evoked by the sculptural, machinic and semantic qualities of the Boomerang, a back-and-forth roller coaster design with two inversions and a loop. Detached from their referent, these qualities, potentialities and connotations reappear in the exhibition space through the works of five artist duos that reflect on the relationship between structure and mobility and use the body as a point of contact.

In Cobra Roll Inversion, conceiving an exhibition based on the history of a contextualized object does not correspond to the desire to tell that story, but to hold it as an image that accompanies us in the experience of the exhibition space; a shadow that projects on the works. How can we think about ideas of sustenance and sustainability through movement? And to what extent does the loss of orientation instrumentalise us in conceiving other forms of language and action?








Actualmente hay alrededor de cincuenta montañas rusas Boomerang en actividad en todo el mundo, entre las que no se encuentra la atracción que en 1990 llegó a Barcelona como promesa de renovación del ya decadente parque de atracciones de Montjuïc, durante un periodo de cambios urbanísticos en la ciudad de los Juegos Olímpicos del 92.

Después de ocho años de girar sobre la montaña de Montjuïc, Boomerang se vendió al parque Six Flags de Nueva Orleans. Se desmontó en Europa y se reconstruyó en América, donde tomó el nombre de Zydeco Scream en referencia al género musical Creole q ue tiene el acordeón como protagonista.

En 2005 su actividad se vio nuevamente interrumpida por un momento de crisis. Los gritos que hasta entonces resonaban en sus rieles fueron reemplazados por el silencio y, las largas colas, por la vegetación que crecía entre sus estructuras. Parte de su cuerpo se sumergía en el agua y la otra parte se estiraba hacia el cielo. Su cuerpo-máquina, robusto y curvilíneo, había sido derrotado fácilmente por la danza circular del huracán Katrina. Los animales, cuyos movimientos se habían traducido en impulsos mecánicos en las atracciones —pulpos, ranas, caballos— adquirieron carne, músculo y veneno.

El colapso, que en un parque de atracciones es solo una imagen simbólica asociada a la idea de una diversión emocionante, reclamó su lugar en el ámbito de la realidad. Las inversiones, antes restringidas a las máquinas vertiginosas, ahora serían impulsadas por las fuerzas atmosféricas.

Inversión Cobra Roll es una exposición que se organiza en torno a las nociones de vértigo, torsión y decadencia evocadas por las cualidades escultóricas, maquinales y semánticas de Boomerang, un modelo de montaña rusa de vaivén compuesto por dos inversiones y un looping. Tales cualidades reaparecen en el espacio expositivo despegadas de su referente a través de las obras de cinco dúos de artistas que reflexionan sobre las relaciones entre estructura y movilidad y tienen el cuerpo como punto de contacto.

En Inversión Cobra Roll, concebir una exposición a partir de la historia de un objeto contextualizado no corresponde al deseo de contar dicha historia, sino al de tenerla como una imagen que nos acompaña en la experiencia del espacio, como una sombra que se proyecta en las obras. ¿Cómo pensar las ideas de sustentación y sostenibilidad a través del movimiento? ¿Y en qué medida la pérdida de orientación nos instrumentaliza para concebir otros formatos de lenguaje y acción?